
Head of Construction
Desde la perspectiva de la suscripción en España, uno de los cambios más claros en el sector de la construcción, además de los nuevos materiales y métodos constructivos, es la rapidez con la que el riesgo ciber se ha convertido en un factor clave para la ejecución de los proyectos.
Los proyectos ya operan bajo una gran presión, con márgenes muy ajustados y modelos cada vez más complejos. En este contexto, cualquier interrupción resulta especialmente costosa. Cuando un incidente ciber bloquea el acceso a la información, dificulta la coordinación entre equipos o paraliza la obra, las consecuencias llegan rápidamente en forma de retrasos, conflictos y sobrecostes.
También están cambiando las expectativas a nivel regulatorio y de clientes. La creciente atención a la ciberseguridad, especialmente en sectores ligados a infraestructuras críticas y sus cadenas de suministro, está elevando el nivel de exigencia. En un sector tan conectado con el transporte, la energía o el agua, muchas empresas se ven afectadas directa o indirectamente. Para los corredores, la ciber resiliencia empieza a ser un aspecto habitual en las conversaciones con clientes, no solo desde el punto de vista del riesgo, sino como un requisito para acceder y mantenerse en determinados proyectos.
Desde suscripción, esto está haciendo que el riesgo ciber deje de verse como algo secundario y pase a considerarse un riesgo relevante, con impacto directo en los plazos y en el presupuesto de las obras.
En las conversaciones con clientes y corredores, cada vez ponemos más foco en los riesgos digitales dentro de la gestión global del proyecto. Si perder el acceso a sistemas, planos o modelos BIM puede retrasar una obra, ese escenario debería contemplarse junto al resto de riesgos críticos y contar con planes de contingencia claros. La adopción de BIM aporta eficiencia, pero también concentra posibles puntos de fallo, por lo que no basta con pensar solo en la prevención. Un ataque de ransomware puede prolongarse durante semanas y es clave saber cómo continuar la actividad o detenerla de forma segura.
Otro aspecto fundamental es la cadena de suministro. En construcción, el riesgo rara vez está concentrado en un único punto. La dependencia de subcontratistas, proveedores y plataformas digitales compartidas hace que la exposición esté distribuida, aunque las consecuencias no siempre lo estén. Además, los contratos a precio cerrado y las penalizaciones por retrasos pueden activarse rápidamente, independientemente de dónde se origine el incidente. Por eso, conocer el nivel de madurez en ciberseguridad de terceros es cada vez más importante.
En definitiva, el cambio es también de mentalidad. La ciber resiliencia no va solo de tecnología, sino de proteger la entrega de los proyectos. Aunque la cobertura ciber no suele estar incluida en las pólizas tradicionales de construcción, estos riesgos pueden abordarse de forma específica con el apoyo de aseguradoras especializadas. Iniciar estas conversaciones desde fases tempranas ayuda a entender la exposición y a gestionarla mejor en un entorno que no deja de evolucionar.

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Desde la perspectiva de la suscripción en España, uno de los cambios más claros en el sector de la construcción, además de los nuevos materiales y métodos constructivos, es la rapidez con la que el riesgo ciber se ha convertido en un factor clave para la ejecución de los proyectos.
Los proyectos ya operan bajo una gran presión, con márgenes muy ajustados y modelos cada vez más complejos. En este contexto, cualquier interrupción resulta especialmente costosa. Cuando un incidente ciber bloquea el acceso a la información, dificulta la coordinación entre equipos o paraliza la obra, las consecuencias llegan rápidamente en forma de retrasos, conflictos y sobrecostes.
También están cambiando las expectativas a nivel regulatorio y de clientes. La creciente atención a la ciberseguridad, especialmente en sectores ligados a infraestructuras críticas y sus cadenas de suministro, está elevando el nivel de exigencia. En un sector tan conectado con el transporte, la energía o el agua, muchas empresas se ven afectadas directa o indirectamente. Para los corredores, la ciber resiliencia empieza a ser un aspecto habitual en las conversaciones con clientes, no solo desde el punto de vista del riesgo, sino como un requisito para acceder y mantenerse en determinados proyectos.
Desde suscripción, esto está haciendo que el riesgo ciber deje de verse como algo secundario y pase a considerarse un riesgo relevante, con impacto directo en los plazos y en el presupuesto de las obras.
En las conversaciones con clientes y corredores, cada vez ponemos más foco en los riesgos digitales dentro de la gestión global del proyecto. Si perder el acceso a sistemas, planos o modelos BIM puede retrasar una obra, ese escenario debería contemplarse junto al resto de riesgos críticos y contar con planes de contingencia claros. La adopción de BIM aporta eficiencia, pero también concentra posibles puntos de fallo, por lo que no basta con pensar solo en la prevención. Un ataque de ransomware puede prolongarse durante semanas y es clave saber cómo continuar la actividad o detenerla de forma segura.
Otro aspecto fundamental es la cadena de suministro. En construcción, el riesgo rara vez está concentrado en un único punto. La dependencia de subcontratistas, proveedores y plataformas digitales compartidas hace que la exposición esté distribuida, aunque las consecuencias no siempre lo estén. Además, los contratos a precio cerrado y las penalizaciones por retrasos pueden activarse rápidamente, independientemente de dónde se origine el incidente. Por eso, conocer el nivel de madurez en ciberseguridad de terceros es cada vez más importante.
En definitiva, el cambio es también de mentalidad. La ciber resiliencia no va solo de tecnología, sino de proteger la entrega de los proyectos. Aunque la cobertura ciber no suele estar incluida en las pólizas tradicionales de construcción, estos riesgos pueden abordarse de forma específica con el apoyo de aseguradoras especializadas. Iniciar estas conversaciones desde fases tempranas ayuda a entender la exposición y a gestionarla mejor en un entorno que no deja de evolucionar.
Atículo